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Tengo que confesarte que espero los martes con muchas ganas. Cada vez me gusta más escribir sobre este mundo de las redes sociales porque mientras te cuento algo sobre ellas yo mismo voy descubriendo sus infinitas posibilidades. Es parte de la magia de la conversación que tanto me gusta. Hoy, siguiendo esta misma línea, vamos a dedicarle un poco de tiempo a la escritura de un buen tuit. De hecho, tengo otra confesión. Este artículo debería haber aparecido la semana pasada, pero me di cuenta de que era necesario hablar primero de los objetivos y la mejor manera de generarlos. Así que aquí damos por sentado que integramos esos dos acrónimos que nos permiten trabajar con la buena redacción de objetivos: SMART y HUMO.

Dicho lo anterior vamos a iniciar por una obviedad: no se puede escribir un buen tuit si no sabes para qué lo escribes. - tuitéalo     De manera que lo primero es asegurarte de tener objetivos claros y con las características HUMO para que sea más sencillo llegar a tu auditorio. Una vez que tienes esto viene la pregunta: ¿qué y cómo lo digo? Twitter, como ya te lo he contado en la guía básica, es una red social de microblogging por lo que se distingue por sus mensajes breves que, además, suponen una comunicación muy ágil. Pero la red del pajarito azul sigue teniendo sus tuits cantando bajo las normas de la escritura. - tuitéalo     Es por eso que para escribir un buen tuit te propongo seguir lo siguientes pasos:

En Twitter la comunicación es ágil por basarse en mensajes breves. - tuitéalo    

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Paso 1: Define el verbo

No es que quiera darte aquí una lección de gramática, pero es importante tener muy presente que el verbo es la parte de una oración que expresa la acción, movimiento, existencia o condición del sujeto. Puedes pensarlo como uno de los dos núcleos sin los cuales no se genera sentido. Sin una acción y un sujeto un mensaje o es imposible o se vuelve muy complicado de comprender. Pero vamos a iniciar por la parte que da movimiento a tu mensaje.

Ya dijimos que era importante contar con objetivos claros. Ahora verás claramente la razón: el verbo que elijas para tu tuit debe estar en concordancia con lo que te has planteado como objetivo. ¿Qué es lo que quieres lograr? Si quieres más visitas puede llamar a la acción invitando a leer o a enterarse de las novedades. Si quieres que compartan tu contenido usa los verbos propios de la red como retuitear o puedes optar por alternativas como el mismo compartir o difundir. Lo importante es que tengas claro lo que quieres conseguir y que te asegures que el verbo elegido realmente mueve al lector en esa dirección.

Paso 2: Turno del sujeto

El segundo de los núcleos, como ya pudiste ver, está en el sujeto. Es fundamental tener bien claro quién es el que ejecuta la acción a la que invitas. No vale una respuesta genérica del tipo: mis lectores. El sujeto al que te diriges (que es del que hablamos aquí y no tiene porque coincidir con el sujeto gramatical de tu tuit) tiene que tener un rostro o de lo contrario sonarás a ejemplo de oraciones de esas que nos enseñaban en el colegio: El joven curioso da clic aquí. - tuitéalo     Mira que esto puede resultarte simpático en este contexto y quizá hasta resulte efectivo, pero fuera de él será un mensaje despersonalizado que no llamará para nada la atención.

Piensa en el sujeto como aquel a quien hablas, recordando que se trata de una persona. - tuitéalo    

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Piensa en el sujeto y el verbo como dos bailarines. El verbo es la danza que propones para que el otro te haga el honor de acompañarte. - tuitéalo     Así que imagínate lo más claramente posible a tu pareja de baile para poder definir muy bien la estrategia que te lleve a que acepte tu invitación. Definir el sujeto implica saber si hablarás en primera persona o quizá en tercera. Si tu estrategia es armar una fiesta invitando a todos para poder bailar con esa persona especial o si quieres hablar al oído de una manera más íntima. Imagínate esas situaciones y analiza la manera en que empleas en ellas el sujeto. Así podrás elegir mejor a quién le hablas para proponerle la acción previamente definida.

Paso 3: La orquesta que les acompaña

Tienes listos a los protagonistas de la historia: el qué y el quién se preparan para la danza y necesitan a la orquesta para describir los movimientos. Aquí, además de artículos, adjetivos, sustantivos y otros complementos, tenemos dos elementos propios de la red: una URL o vínculo (si es el caso) y el famoso hashtag. Así que vamos por partes definiendo las mejores combinaciones. Aquí es donde hay que recordar que estamos en una red que nos permite usar solamente 140 caracteres, por lo que no puedes incluir más instrumentos de los estrictamente necesarios. ¿Cuáles son esos? Bueno, pues aquí no hay reglas fijas, pero sí una orientación básica.

El objetivo define la forma. Cuida el tono y la coherencia en las palabras elegidas. - tuitéalo    

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Para un llamado a la acción será importante emplear adjetivos que califiquen aquello de lo que hablas. En cambio, si tu tuit es meramente informativo puedes ahorrarte los adjetivos y aprovechar precisamente para aumentar la información que das al respecto. Por ejemplo, no es lo mismo decir: Lee este gran artículo para escribir mejores tuits - tuitéalo     que Este artículo te ayuda a escribir mejores tuits. - tuitéalo     El mensaje es el mismo, pero el tono cambia moviendo a la acción en uno e informando sobre el contenido en otro. De nuevo, el objetivo es fundamental para determinar la forma. Aunque, como puedes ver, un tono cercano y en primera persona puede ser considerada como tu primera opción. Vamos entonces con el otro tipo de elementos.

URL o enlaces

Cuando incluyes un enlace en tu tuit procura que no sea el centro de atención. Está claro que al incluir una URL es porque quieres que den clic sobre ella o la compartan, por eso déjala al final y no te centres en ella. Si el mensaje que envías es convincente la persona entrará en el enlace, así que mejor cuida el contenido sin preocuparte por hacer notoria la presencia del vínculo que añades. De hecho, te recomiendo que utilices un acortador para darle una mejor apariencia al mensaje y evitar que se vea una gran línea de texto. El acortador te brinda una versión más pequeña del enlace pero dirigiendo siempre a la página o sitio que quieres compartir. Personal y técnicamente (por el tipo de redirección), te recomiendo las siguientes:

[yes_list]

[/yes_list]

Céntrate en el mensaje, los vínculos y los hashtags son herramientas adicionales. - tuitéalo    

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Hashtags

La recomendación general es que no utilices estas etiquetas más de dos veces en un mensaje. Cargar de hashtags no sirve de mucho y sí puede disuadir a alguien de interactuar con tu mensaje. Además, no es necesario que los ubiques al final del mensaje. Puedes convertir una de las palabras de tu tuit en un hashtag esté donde esté ubicada dentro del mismo. Esto te ayudaría a ahorrar espacio para, de nuevo, centrarte en el mensaje. Lo importante es que la etiqueta que elijas resulte realmente relevante para encontrar el contenido que compartes. Piensa en cómo buscarías la información que estás ofreciendo, en las palabras que podrías emplear para encontrarla y elige la que creas que es la más relevante. Ya habrá ocasión de tratar el tema de las palabras clave, pero de momento sigue tus instintos.

Paso 4: prueba y error

Ya que tienes todos los elementos definidos es momento de hacer las pruebas. Escríbelo en la ventana de Twitter para saber si la extensión es la apropiada. Pero ojo, procura que te sobren algunos espacios para que quien comparta pueda escribir una o dos palabras cuanto haga un retuit o simplemente para que pueda agregar tu nombre de usuario y dos letras: RT. Si el mensaje simplemente no te permite hacerlo tampoco te preocupes demasiado. Hay dos cosas que no puedes sacrificar jamás: la buena redacción y la claridad en el mensaje. - tuitéalo     Elementos que hablarán bien de ti y de tu marca, así que son simplemente invaluables.

Así que llegando a este punto no queda sino ensayar las variantes hasta que te guste como queda el mensaje final. No te preocupes que la práctica te irá haciendo cada vez más hábil en el arte de escribir un buen tuit. La espontaneidad también es importante, porque le dará a tu línea del tiempo la frescura necesaria para que sea realmente humana. Así que de vez en cuando puedes apostar por un tuitku. ¿No sabes lo que es? Pues muy sencillo: un tuit que se asemeja a un haiku. Pero mejor lo defino de otra manera:

Déjate sorprender por el mundo y cuéntamelo en 140 caracteres: #tuitku - tuitéalo    

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