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Hace no mucho tiempo que una mariposa, un ratón y un gato hablaban alegremente sobre el hilo de la conversación. La máxima que a la que llegaron y que da forma a un buen contenido quedó formulada de esta manera: el contenido es el rey, pero la conversación es la reina. Y ya Juego de Tronos nos ha mostrado lo importantes que son las reinas. Pero vamos a lo que toca. En las últimas semanas Facebook ha anunciado cambios en su algoritmo para privilegiar el contenido de familiares y amigos. Lo interesante, como veremos, está en las razones que se dan para implementar esos cambios.

Adam Mosseri, vicepresidente de Facebook, dice en una entrevista que los cambios en el algoritmo para mostrar noticias en el muro obedecen a la intención de la empresa a ayudar a hacer comunidad. Parece ser una especie de vuelta a las bases: Facebook nace para conectar personas y quieren volver a ese camino. Las nobles intenciones resultan conmovedoras, pero hay que ir un poco más allá para entender este proceso. El primer paso, por supuesto, está en identificar las “interacciones sociales significativas”. Esto significa que cada intercambio de información que se da en el hilo de la conversación se somete a filtros que determinan su impacto. Pero, ¿cómo sabe Facebook que esto es realmente significativo para nosotros? Un misterio que nos deja con interesantes consecuencias.

El hilo de la conversación y el vídeo

Como si se tratara de descubrir el agua tibia, Mosseri nos dice que el vídeo es una parte importante del ecosistema, pero que se trata más bien de una interacción pasiva. Su interés está más en la conversación, en los contenidos que generan intercambios constantes y éstos los encuentran en las interacciones entre familia y amigos. En particular interesa el crecimiento y fortalecimiento de los grupos. Un punto más que relevante dado que hace ya bastante tiempo que otra red social apostó de manera importante por esta estrategia. Se trata, ni más ni menos, que de Google+. Esa red que más de una da por muerta al menos una vez al año. Sus comunidades parecen haber dado en el clavo hace unos años de lo que hoy descubren en Facebook.

El hilo de la conversación se abandona por el consumo pasivo del vídeo. - tuitéalo    

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El hilo de la conversación se corta cuando aparece un material audiovisual que detiene la interacción para hacer que el espectador consuma. El escenario es el de todos los días: personas que abandonan la conversación para sumergirse en el dispositivo de turno. Esto, llevado al interior de la red social, implica que se abandona el hilo de la conversación para entrar en una reproducción azarosa de contenido audiovisual que, además, se satura con publicidad. Pero esto parece ser poco efectivo. Privilegiar el vídeo es volver al modelo de la televisión. El consumo es pasivo y no siempre lleva a otras acciones. Lo importante, por tanto, está en el intercambio activo de opiniones y comentarios. Pero fomentar eso implicaría romper también con el escenario de partida que prima en relación al virtual: promover el intercambio cara a cara.

Todo queda en familia: más comentario y menos likes

Lo que se busca potenciar, por tanto, es el contenido comentado y compartido entre personas cercanas. Aquellas cosas que se consumen directamente de las páginas seguirá teniendo un peso, pero no tendrán ya el lugar de privilegio. Es hora de colarse hasta la cocina, de entrar en el campo de la conversación íntima. Pero eso nos lleva a la pregunta: ¿cómo saber lo que es realmente significativo? Una de las pistas es que se privilegia el comentario más extenso suponiendo que aquello en lo que nos demoramos más despierta más nuestra atención. Un elemento más que interesante porque el contenido “sensacionalista”, por más que enganche, no tiende a generar un comentario tan dedicado. La creatividad tendrá que esforzarse un poco más de lo que ha hecho hasta ahora.

Otro elemento para enriquecer el hilo de la conversación está en la confianza. Será más propicio un comentario extenso y meditado ahí donde nos sentimos cómodos para expresarnos. Es por eso que los grupos cobran importancia: se generan comunidades más reducidas donde los intereses comunes o las relaciones previas entre los miembros favorecen la generación de un contenido más auténtico. Se trata de elementos que no se pueden forzar, que tienen que tomarse la molestia de conocer e indagar en los verdaderos y profundos intereses del auditorio. De aquí que el ejercicio del comentario para fomentar el debate sea más que importante. La frase de Mosseri es lapidaria: “Los comentarios son más valiosos que los Likes”.

El hilo de la conversación y el modelo de convivencia

Queda claro que conversar es un elemento mucho más social que el consumo pasivo de materiales audiovisuales. Pero esto no deja de plantear retos. Por un lado tenemos la consecuencia directa para quien se gana la vida en este medio: generar contenido que aporte, de valor y no solamente atractivo a la vista. Dar el paso más allá del like es un reto creativo. Pero esto va más allá de eso porque hacerlo de esta manera implica dejar de apostar por la polémica fácil y barata para ir a una dimensión mucho más constructiva y propositiva. Además de que será necesario conocerse mejor, por lo que ya se avanza en una dirección implícita en el ejercicios de la conversación: el respeto al otro.

La conversación puede ser un modelo de convivencia en las redes.

El segundo de los temas tiene que ver con la verdad. El mismo Mosseri reconoce que resulta prácticamente imposible que Facebook asuma la responsabilidad de distinguir entre una noticia falsa y la que no lo es. De ahí que la conversación como modelo de convivencia en las redes sociales suponga un ejercicio constante de responsabilidad por parte de todos los creadores de contenido y quienes colaboran en su difusión. De nuevo el comentario aparece como una manera de medir aquello que genera indignación de lo que se está comentando por su relevancia. Dar pasos en esta dirección implica hacer una invitación a los usuarios para generar contenido relevante y denunciar aquel que no lo es y que, todavía peor, difunde información falsa.

Interesante entonces el camino que está por recorrer Facebook. Aunque siempre hay que decir que se recurre a algo que estaba ahí desde el inicio: el hilo de la conversación. Se reafirma entonces que en ella encontramos a la reina de las redes que demanda ser escuchada y tomada en cuenta. De otra manera el espacio virtual pierde gran parte de su sentido. Así que hay que dejar de buscar las maneras de “vencer” a los algoritmos para posicionar el contenido y atender más a lo que la audiencia reclama en términos conversacionales.

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