Seleccionar página

Hay frases que escuchamos una y otra vez recordándonos que una mentira dicha mil veces se convierte en verdad. ¿Sabes quién dijo esto? La autoría se debate entre Goebbels y Lenin, que no son precisamente un par de figuras muy populares. No es casualidad que la popularidad de la misma esté ligada al artífice de la propaganda Nazi. Basta con analizar un poco la frase para darse cuenta de que no nos está diciendo que hay que repetir mil veces algo como el alumno hace a manera de castigo. Hay que decir algo muchas veces y de muchas maneras para generar un efecto de verdad. - tuitéalo    

La frase que suele definir la relación entre imagen y palabra

Pero la frase que queremos analizar hoy aquí es otra: una imagen vale más que mil palabras. ¿En qué se apoya esta frase para afirmar una cosa semejante? Para saberlo comencemos por decir un par de palabras sobre la imagen misma. Aunque nada más decir esto ya nos pone frente a una situación peculiar: la palabra ‘imagen’ es ella misma una imagen. El concepto refiere siempre a la representación de algo, a esa suerte de imitación de las cosas que no son necesariamente las cosas mismas. La palabra imagen es una representación en palabras de eso que llamamos imagen. - tuitéalo     Vaya lío, ¿no?

Tanto la palabra como la imagen pueden ser muy poderosas

El poder de la palabra y el poder de la imagen

Nuestra propia imagen ya sea en el espejo, en un retrato o en una fotografía, nos acompaña y constituye al mismo tiempo que está fuera de nosotros. Decir tu nombre o mostrar una fotografía tuya son dos maneras de invocarte en la memoria, dos formas de suscitar representaciones, es decir, imágenes. Cuando en el Renacimiento se hablaba del arte de la memoria se sabía bien el poder que encerraban las palabras como evocadoras de realidades. Mientras que en nuestros días se otorga a la imagen, entendida como un dibujo o diseño colorido y amable, el poder de diseñar un mapa mental que refuerce el proceso de aprendizaje o permita la fácil transmisión de un mensaje.

Tanto palabra como imagen participan en la transmisión de un mensaje

Si vamos a hablar de valor de unas y otras bien podemos plantear un pequeño giro para introducir este término: poder. ¿Qué vale más? Vale más lo que más puede, lo que más consigue. Dicho esto puede que la pobre palabra quede en desventaja. No hay estadística que no muestre el poder de la imagen a la hora compartir en redes sociales. Números demoledores en número de retuits, likes y todas las métricas que se te ocurran. Susana Morin (autora de las imágenes que ves aquí) lo sabe muy bien y lo cuenta constantemente en sus artículos: la imagen engancha y se mueve como pez en el agua en las redes sociales.

Si el contenido es el rey, la conversación es la reina

De cualquier manera no deja de resultar curioso que las mismas estadísticas muestren un importante crecimiento del denominado marketing de contenidos. “El contenido es el rey” dicen como otra de esas frases que se repiten una y otra vez. Y la conversación es la reina, decimos nosotros desde este espacio. Pero en la conversación, en la apuesta por contenido con valor la palabra juega un papel fundamental. Incluso en términos de SEO la presencia de imágenes es importante, pero sin un soporte textual cada vez más amplio, y con una estructura coherente, poco puede hacer. La imagen engancha, pero el contenido convierte. Como en la vida misma: un rostro bello nos llama, y el discurso nos hace quedarnos. Dicho así parece que tenemos algo parecido a un empate técnico.

Imagen y palabra es también el juego entre imagen y contenido

La imagen que nos lleva a la palabra y la palabra que evoca la imagen

Aquí iniciamos la desmentida o, para decirlo de mejor manera, la propuesta de ajuste de la frase: una imagen atrae más que mil palabras, pero esas mil palabras hablan a través de la imagen. De hecho, la imagen es justamente la representación de esas palabras que, a su vez, delinean una idea presente en el mensaje. Es necesario procurar que estos tres elementos queden bien alineados para que cada uno pueda ejercer sus encantos. La idea claramente expresada en el mensaje, éste bien estructurado y repartido entre las palabras para que la imagen les sintetice y termine de darles un bello rostro. Es así como se puede llevar al lector de la imagen que comparte en las redes sociales al contenido que está detrás, sustentando. De ahí el camino sigue hacia la captación del mensaje y el compromiso con la idea que busca transmitir.

Vamos a decirlo de otra manera: la representación en imágenes es una síntesis de lo que se elabora con mucho trabajo en el texto. Esto no quiere decir que la imagen sea algo sencillo. Una buena imagen parece sencilla, se queda contigo muy fácilmente, pero supone una gran capacidad de síntesis y la virtud de conocer el lenguaje del color y la armonía. De hecho, palabra e imagen son formas de lenguaje, ambas representaciones de otra cosa que buscan transmitirla, hacerla visible y comprensible. Juntas son más poderosas que separadas, así que no vale la pena esforzarse tanto por determinar el peso de cada una. Mejor encontrar la armonía entre el canto del color y la poesía de la palabra. - tuitéalo    

Las dos reinas de los blogs: imagen y palabra

La imaginación al poder

El horizonte ideal está en tomar las palabras como pinceles para que evoquen las imágenes más adecuadas. En esto consiste precisamente la imaginación: que las palabras inviten a pasar a la acción del imaginar, es decir, de elaborar representaciones. Si las imágenes que se proponen ante un texto cumplen con este cometido, si hay armonía entre la invitación a imaginar de las palabras y las ilustraciones que se proponen, el efecto es sumamente poderoso. Lo que se propone, entonces, puede apropiarse y recrearse. Se abre la puerta a una auténtica comunicación.

Las imágenes sintetizan y proponen una representación, mientras que las palabras invitan a seguir imaginando, a generar alternativas con un toque propio. La auténtica unión de palabra e imagen hacen que repetir algo mil veces sea innecesario: una sola basta para enunciar una verdad. Y aquí terminan las mil palabras de hoy.

Pin It on Pinterest