Seleccionar página

Estamos de vuelta con el desarrollo de esta fórmula para orientarte en el mundo del social media. La fórmula ECC sigue avanzando después de que la semana pasada tratáramos el concepto de enganchar en las redes sociales. Si me has seguido hasta aquí seguramente ya habrás estado escuchando a tu público en las redes sociales y tendrás una idea de lo que buscan y necesitan. De lo contrario tienes algo de trabajo pendiente por realizar. Anda, que la conversación está ya bastante avanzada y tienes que ponerte al día con aquellos a los que quieres llegar.

Quizá el problema recaiga en que no sabes a quién dirigirte. Es un punto básico, pero nunca está de más recordarlo y recalcarlo: define a quién quieres hablarle para después saber dónde puedes encontrarlo. Una vez que lo tienes claro y que hayas escuchado con atención lo que tienen que decir, tendrás que hacer un ejercicio muy importante: mirarte en el espejo. Pero no se trata de un espejo común y corriente, estás ante uno que además de tu aspecto refleja también la forma en que te comunicas y en la que actúas. Lo que ves puede que sea un cuadro un poco a lo Picasso o algo todavía más abstracto, pero sí, ahí estás tú con todos tus colores y tonalidades. ¿Te gusta lo que ves? Así me gusta, con la confianza por los cielos para generar seguridad.

Ser como una obra de arte a la que nada le falta

El mensaje que lanzaste para enganchar con tu público es, de hecho, una parte de esta imagen. Así que, si lo hiciste de manera auténtica en el contexto de una conversación, seguramente habrás llamado la atención y tendrás más de algún visitante que esté dispuesto a saber más de ti. Por eso no debes cometer el error de cuidar mucho los mensajes que mandas en las redes y descuidar el resto de tu imagen. Aquí no es necesario uno de esos ejercicios de imaginación que me gusta proponerte porque estamos ante uno de los errores más comunes en la red. No te equivoques, la presencia en la red es sólo el principio del proceso. Seguramente más de una vez habrás visto algún mensaje que te llamó poderosamente la atención en alguna de las redes sociales, diste clic sobre él y abandonaste rápidamente porque no era lo que esperaba o no pudiste encontrarlo en la página de destino.

Un error común es cuidar la imagen sólo en los mensajes de las redes sociales. #ECC - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Este es el fenómeno que se conoce como tasa de rebote. Los mensajes en las redes llegan a un gran número de personas, es de ahí de donde saldrán tus futuros invitados, es decir, aquellas y aquellos que aceptarán tu invitación y darán un paso hacia tu casa. Pero eso no significa que puedas dar por cerrado todo, porque si lo que encuentran no es de su agrado, les resulta confuso o descubren algo que no les habías contado, seguramente se irán y será difícil hacer que vuelvan. Lo que debes buscar es ser como una obra de arte: puede que guste o no, pero no puede decirse de ella que algo le falta. ¿Qué elementos hay que tomar en cuenta para lograrlo?

La paleta y los colores… manos a la obra

Asumo entonces que sabes lo que tu audiencia necesita, de manera que el primer elemento que debes cubrir es el de la información. Tu habilidad para anticipar las dudas es importante, por eso no puedo dejar de repetirte la importancia de ser bueno escuchando. Brindar información completa requiere una labor de investigación y de creación. Así que tendrás que ir a navegar un rato en busca de eso que necesitan tus usuarios procurando no limitarte a hacer una operación de corta y pega, sino informándote para ofrecer algo de valor. ¡Sé creativo! Esto le dará a tu imagen el tono de profesionalidad y seriedad que necesitas al mismo tiempo que te dará un toque distintivo. Vamos, que conoces bien tu producto o servicio y puedes hablar con conocimiento de causa. Aquí otro elemento que jugará a tu favor es la experiencia, así que no te cortes a la hora de mostrar las historias de éxito.

Ahora bien, la información es el color de tu imagen, pero a eso le hace falta una forma, es decir, que la estructura de la misma ayude a quien te visita a navegar en ella. Es como disponer la cocina de casa de tal manera que cualquier persona que entre pueda encontrar de inmediato lo que busca, lo que necesita. Sí, aquello de tener tan limpio cada rincón que sea posible comer ahí es más que cierto en este caso. La forma, por tanto, te dará una imagen de organización que es la cereza en el pastel para la profesionalidad que te interesa transmitir. Con esto no quiero decir que todo deba manejarse una escala de sobriedad, no. Puedes tener tantos colores como quieras, una auténtica fiesta de color si te apetece, pero sin perder la organización y la claridad. A esto se le llama experiencia de usuario.

Ser tan original como una obra de arte de la que no puede decirse que algo le falta. #ECC - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Ya que hablamos de formas, hay otro elemento que no puedes perder de vista: los comentarios. Contar con un formulario de contacto en tu página es algo muy importante, así como el área de comentarios si cuentas con un blog (lo que te recomiendo porque ya hemos hablado de su importancia y lo seguiremos haciendo la próxima semana). Cada comentario que recibas debe tener una respuesta de tu parte, sobre todo si esto es visible para el público. Canalizar de manera correcta las reclamaciones y agradecer los buenos comentarios será fundamental para dar certidumbre, un elemento más de tu imagen. Las personas llegarán a ti por tu capacidad de enganchar, pero se convencerán de quedarse si perciben que ahí se les escucha y se les toma en cuenta. Esto no quiere decir que tengas que resolver satisfactoriamente cualquier cosa, sino que debes esforzarte por hacerlo y que esto sea evidente para tus visitantes. Ojo, que aquí tus perfiles sociales cuentan y mucho. La respuesta oportuna y amable también cuenta en las redes, así como el que su forma se dé dentro de lo esperado por tu auditorio.

¿Es esto la imagen?

Seguramente te estarás preguntando ¿qué tiene que ver todo esto con la imagen? Bueno pues vamos a la acostumbrada definición de los conceptos para encontrar que la palabra imagen refiere a una representación de un objeto en la realidad. Esto suele darse de manera visual, pero no es necesariamente así, pues la representación o relación de semejanza con algo puede incluir elementos de todo tipo. De hecho, la imagen que tenemos de las personas incluye siempre su manera de hablar, su forma de comportarse y hasta de moverse. Piensa en los retratos de la nobleza, ¿verdad que es sencillo recordarlos? Esto es así no sólo porque debajo del mismo se pone el título nobiliario, sino porque el pintor se encarga de incluir elementos que refieren a esta idea de lo noble.

Información oportuna y con valor, organización clara y buena comunicación. #ECC - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Así, es fundamental tener en cuenta qué es lo que quieres que te defina para que sean éstos los elementos que estén presentes desde el diseño de tu sitio y perfiles sociales, hasta la forma de hablar y comunicarte con tu público. A eso se le llama código de valores y ya hemos hablado aquí de su importancia. La imagen que generas, entonces, no se limita a un buen diseño gráfico, sino que incluye tus actos y tu manera de relacionarte. Todo aquello que tu público recuerda de ti es parte de la imagen que te estás generando, por lo el ejercicio de mirarse al espejo implica navegar por tu propia red como si fueras un usuario y esforzarte por pulir cada detalle para mejorar la experiencia. Por lo pronto nos quedamos con tres aspectos a recordar: información oportuna y con valor, organización clara de la misma y buenas formas en la comunicación. Esto ayudará a fortalecer tu comunidad y convencer, es decir, ir venciendo los retos con la gente que haz enganchado y que ahora encuentra motivos para quedarse. La próxima semana cerramos esta serie con la tercera “c” de la fórmula ECC.

Pin It on Pinterest